UNO TIENE QUE CREER PARA VER

 

 

 

 

 

El Dr. Bernard Siegel, nacido el 14 octubre 1932, prefiere que lo llamen Bernie y no Dr. Siegel. Oficialmente es cirujano general de los Estados Unidos, no oficialmente es Bernie Siegel. Como oncólogo de amplia trayectoria se dio cuenta que los médicos son entrenados para curar pero no para cuidar de sus pacientes, de generar ese contacto estrecho entre el médico y el paciente, de tomarlo de la mano o de crearle un entorno agradable y armonioso.

 

Asimismo el médico que realmente cree que cada paciente es especial y único, puede obtener efectos que van más allá de lo mecánico; la información que le de al paciente no lo va a cambiar, la inspiración debe estar primero. Debe ver la belleza en la gente y dejar que los afligidos le enseñen.

 

Siendo pionero en el tratamiento alternativo de enfermedades como el cáncer, él estima que toda enfermedad guarda, en última instancia relación con una falta de amor, o con un amor solamente condicional y piensa que toda curación está relacionada con la aptitud para dar y aceptar amor incondicional; él quiere curar a la gente y no decirles qué día van a morir.

 

Su cambio de perspectiva de una sólida formación en importantes universidades a su visión posterior se originó al asistir al taller «Sobre la muerte y los moribundos» de la Dra. Elisabeth Kübler-Ross; él y su esposa estaban enfermos a raíz de la tensión sufrida al ser padres de gemelos en dos oportunidades en siete años.

 

Después de ese encuentro, vio el significado que los dibujos pueden tener en el diagnóstico y curación de los pacientes, a los cuales solicita que hagan dibujos de ellos mismos, de su enfermedad y tratamiento, y escenas de sus vidas.

 

Se aprende mucho de los pacientes a través de sus dibujos: imágenes grandes o pequeñas, colores, número de objetos en las imágenes, la proximidad de las personas entre sí. Todo ello cuenta una historia de la que tal vez el paciente no esté consciente.

 

 

En 1978 fundó ECAP «Pacientes Excepcionales de Cáncer» (Exceptional Cancer Patients), un nombre que se debe a la voluntad de superación de los enfermos y a las curaciones que se producen en ellos por efecto de su fe. Se trata de una terapia individual y de grupo con el uso de dibujos de los pacientes, sueños, imágenes y sentimientos, así como relajación, meditación, visualización e hipnosis.

 

Como parte del tratamiento alienta a sus pacientes a visualizar una respuesta activa de sus células sanguíneas blancas y T, frente a las células cancerosas descontroladas e invasivas, ya que la visualización aprovecha una peculiaridad del cuerpo humano por cuanto éste no puede distinguir entre una imagen vívida y una experiencia física real.

 

Siendo asimismo pionero en el campo de la medicina mente-cuerpo, fue de los primeros en demostrar que quien encuentra sentido a la propia vida, goza de paz de espíritu y está dispuesto a dar y recibir amor de forma incondicional, puede sobrevivir a las más graves enfermedades.

 

Sugiere que el amor incondicional estimula los mecanismos de lucha contra las enfermedades, al aumentar los niveles de inmunoglobulina y células T destructoras.

 

Atribuye especial importancia al sentido del humor y lo aplica de manera curativa o de ayuda por cuanto las emociones positivas que surgen del amor, el buen humor y la esperanza pueden ayudar a que el organismo se defienda de las enfermedades; los sentimientos son químicos: pueden matar o curar.

 

Bernie nos enseña que el sentimiento de amor que potencia la práctica espiritual ha demostrado ser la causa curativa más potente en personas enfermas supuestamente terminales.

 

Desde 1989 está alejado de la práctica médica y se dedica junto con su esposa a escribir libros, dar charlas, conferencias y talleres. Por medio de libros como «Amor, medicina y milagros» o «Paz, amor y autocuración» ayuda a la gente a sanar, manejar las dificultades y crear una vida llena de paz, risas, creatividad y sobre todo, amor, afirmando que la gente feliz no se siente enferma; nos ayuda a cambiar de actitud y a descubrir la esperanza y el gozo que existen por todas partes si sabemos donde mirar.

 

 Comparte lo aprendido con los que han sobrevivido a enfermedades terminales y aplica esta sabiduría a la vida cotidiana centrándose en la importancia de dar y recibir amor por su crucial papel de conservar la salud; el regalo que representa la familia y los hijos; perdonar los errores, dejar atrás las heridas emocionales y vivir cada momento en el presente y conscientemente.

 

Bernie es un brillante faro que irradia un mensaje de esperanza ya que cuando a la medicina de alta tecnología se le añade un suplemento de amor, no sólo nos curamos físicamente, sino que sanamos nuestro interior.

 

En cierta ocasión Bernie le preguntó a uno de sus hijos qué haría si supiera que le quedan quince minutos de vida. El joven le contestó:

 

-¡Compraría un cuarto de galón de helado de chocolate y me lo comería!

 

 A partir de esta respuesta, Bernie nos transmite una gran filosofía de la vida:

 

-¡Encuentra tu helado de chocolate y vívelo!

 

Recopilado por Elias Benzadon

 

 

 

 

 

 

He investigado el asunto y, lamento decirlo, pero todo el mundo se muere. Los amantes, los corredores, los vegetarianos y los no fumadores. Les digo esto para que aquellos de ustedes que se levanten a correr a las cinco de la mañana y comen verdura, de vez en cuando duerman hasta tarde y saboreen un helado.

 

Los científicos suelen decir que uno tiene que ver para creer, pero yo sé que uno tiene que creer para ver.

 

Dr. Bernie Siegel

 

 

 

 

 

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