UNA PUERTA DEL CAMBIO

 

 

 
 
 
 
Tu vida es un reflejo exacto de tus creencias. Cuando cambias tus creencias más íntimas acerca del mundo, tu vida cambia en consonancia con ellas.
 
La gente, cuando quiere explicar sus limitaciones, suele decir:
 
-Eso no puedo hacerlo porque...
 
Y sigue la excusa más corriente
 
 -Es que soy así.
 
Más exacto sería decir:
 
-Creo que soy así.
 
Podemos aprender mucho acerca de nuestras propias creencias observando a los peces. Lo que sigue es un experimento realizado en el «Instituto Oceanográfico de Woods Hole».
 
Consíguete un acuario. Divídelo en dos mediante una pared de vidrio transparente; así que ahora tienes una especie de duplex para peces. Ahora te compras un barracuda -lo llamaremos Barry- y un salmonete: los barracudas se comen a los salmonetes.
 
Coloca a cada uno en un departamento diferente. Dentro de nada, Barry irá derecho a por el salmonete y... ¡plaf!, se dará de narices contra el cristal. Entonces se dará la vuelta para intentarlo otra vez, a toda velocidad, y...¡plaf!
 
Pasadas unas semanas Barry se habrá hecho mucho daño en las narices. Con el tiempo habrá identificado el dolor con los intentos de cazar al salmonete, y habrá desistido de ellos.
 
Ahora puedes quitar el tabique de vidrio, y ¿a que lo adivinas? Él se quedará toda la vida en su lado de la pecera. Si de él dependiera, Barry se moriría de hambre con el salmonete nadando a un palmo de sus narices. Sabe cuáles son sus límites y no se saldrá de ellos.
 
¿Es triste el cuento de Barry? En realidad es la historia de todos nosotros. Nos tropezamos con paredes de vidrio, pero sí con los profesores, los padres y los amigos que nos dicen lo que está bien y lo que no.
 
Lo peor es que tropezamos también con nuestras propias creencias. Ellas son las dimensiones de nuestro territorio, el que defendemos y del cual procuramos no salir.
 
-Una vez lo intenté -dice Barry el barracuda. Ahora prefiero nadar en círculos.
 
-Una vez lo intentamos, en los estudios, el matrimonio, el trabajo -decimos nosotros.
 
Hemos creado nuestra propia pecera de vidrio y creemos que eso es la realidad. De hecho no es sino lo que creemos. Entonces, ¿de cuál de mis creencias debo prescindir? ¡De todas las que te atrapan y te hacen infeliz! Si no te sirven de ayuda, ¡fuera con ellas! No porque las juzguemos equivocadas, sino porque no nos sirven.
 
Andrew Matthews
 
 

Nadie escoge a su familia 
O a su raza cuando nace
Ni el ser rico, pobre, bueno, malo 
Valiente o cobarde 
Nacemos de una decisión
Donde no fuimos consultados
Y nadie puede prometernos resultados.

 

Cuando nacemos no sabemos
Ni siquiera nuestro nombre
Ni cual será nuestro sendero 
Ni lo que el futuro esconde 
Entre el bautizo y el entierro 
Cada cual hace un camino
Y con sus decisiones, un destino.

 

Somos una baraja más 
De un juego que otro ha comenzado
Y cada cual apostará 
Según la mano que ha heredado
La vida es una puerta 
Donde no te cobran por la entrada 
Y el alma es el ticket que al vivir 
Te rasgan cuando pagas

Y cada paso crea una huella
Y cada huella es una historia 
Y cada ayer es una estrella 
En el cielo de la memoria 
Y la marea del tiempo 
Lleva y trae nuestras contradicciones 
Y entre el regreso y la despedida.

 

Cicatrizan los errores 

Y cada amigo es la familia 
Que escogemos entre extraños 
Y entre la espera y el encuentro 
Uno aprende con los años 
Que solamente a la conciencia
Nuestro espíritu responde 
Y que una cosa es ser varón 
Y otra es ser hombre.

 

Nadie escoge a su familia
O a su raza cuando nace 
Ni el ser bueno, malo, lindo, feo
Inocente o culpable 

Del nacimiento hasta la muerte 
Toda vida es una cuesta 
De nuestra voluntad depende la respuesta.


Sueño con un mundo diferente 

Donde nuestro amor nunca se acabe 
Donde nunca desechemos la razón de los demás 
Donde jamás olvidemos dar la mano
Al que se queda atrás 
Sueño con un mundo diferente
Donde nuestro amor nunca se acabe

Y dejar a nuestra tierra 
Mejor que cuando a ella entramos 
Con la esperanza de un niño 
Y ese calor del verano 
Sueño con un mundo diferente
Donde nuestro amor nunca se acabe
Y quien sepa más de todo
Que lo enseñe a los demás 
Para que todos sepamos 
De la vida siempre un poquito más 
Sueño con un mundo diferente 

Donde nuestro amor nunca se acabe

Ruben Blades

 

 La verdadera felicidad consiste en disfrutar del presente, sin depender ansiosamente del futuro, sin entretenernos ni en esperanzas ni en temores, sino descansando satisfechos de lo que tenemos, lo cual es suficiente, pues quien es feliz no desea nada. Las grandes bendiciones de la humanidad están dentro de nosotros y a nuestro alcance. El sabio se contenta con su suerte, sea cual sea, sin desear lo que no tiene.

Séneca

 

Sin tener ya conciencia de mis movimientos, descubrí una nueva unión con la naturaleza. Había encontrado una nueva nueva fuente de poder y belleza, una fuente que jamás soñé que existía.

Roger Bannister, atleta

 

Las creencias tienen el imponente potencial de crear o destruir. Aprenda a elegir las creencias que le dan poder, a crear las convicciones que le impulsen en la dirección del destino que le exija lo más elevado que hay en usted.

Anthony Robbins

 

Nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde adentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales.

Marilyn Ferguson

 

 

Hay que considerar lo bueno que uno tiene. Cada vez que se cometa un error o se haya sido abatido por la vida, no hay que quedarse demasiado tiempo pensando en ello. Hay que levantar este día sobre una base de pensamientos agradables. Siempre hay que dejar que las propias acciones hablen por uno, aunque todo el tiempo hay que estar en guardia contra las terribles trampas del falso orgullo. Cada día es un don especial de Dios, y si bien es posible que la vida no siempre sea justa, uno no debe dejar nunca que las penas, las dificultades y las desventajas del momento envenenen la actitud y los planes que uno tiene para sí mismo y su futuro. Hay que vivir este día como si fuera el último de su vida. A partir de hoy, uno debe tratar a todas las personas que encuentre, sean amigas o enemigas, conocidas o extrañas, como si fueran a morirse a medianoche. Hay que recibir cada mañana con una sonrisa. Uno no debe permitir nunca que nadie le eche a perder su desfile y de esa manera arroje una sombra de tristeza y derrota en todo el día. Hay que buscar la semilla del bien en todas las adversidades. Uno debe darse cuenta que la verdadera felicidad radica dentro de uno mismo.

Og Mandino 

 

Cuando uno razona convencido de sus limitaciones, lo único que se obtiene son las limitaciones.

Richard Bach

 

Página Principal   Comunicación efectiva