UNA MARAVILLOSA ANARQUÍA

 

 

 
 
Un granjero vivía en una pequeña y pobre aldea. Sus paisanos le consideraban afortunado porque tenia un caballo que utilizaba para labrar y transportar la cosecha.
 
 Pero un día el caballo se escapó. La noticia corrió pronto por el pueblo, de manera que al llegar la noche, los vecinos fueron a consolarlo por aquella grave pérdida:
 
 -¡Qué mala suerte has tenido!.
 
La respuesta del granjero fue un sencillo
 
-Puede ser. 

  Pocos días después, el caballo regresó trayendo consigo dos yeguas salvajes que había encontrado en las montañas.

   Enterados los aldeanos acudieron de nuevo, esta vez a darle la enhorabuena y comentarle su buena suerte, a lo que él volvió a contestar:
 
-Puede ser.

     Al día siguiente, el hijo del granjero trató de domar a una de las yeguas, pero ésta lo arrojó al suelo y el joven se rompió una pierna. Los vecinos visitaron al herido y lamentaron su mala suerte; pero el padre respondió otra vez:
 
-Puede ser.

    Una semana más tarde aparecieron en el pueblo los oficiales de reclutamiento para llevarse a los jóvenes al ejército. El hijo del granjero fue rechazado por tener la pierna rota.
 
Al atardecer, los aldeanos que habían despedido a sus hijos se reunieron en la taberna y comentaron la buena estrella del granjero, más este, como podemos imaginar, contestó nuevamente:
 
-Puede ser. 

          Cuento taoísta
 
 
Nada es por azar, ni nunca lo será, ya sea una serie de días en lo que el cielo presente un azul inolvidable, los actos políticos más caóticos, el crecimiento de una gran ciudad, la estructura cristalina de una gema que nunca ha visto la luz, la distribución de riquezas, la hora en la que el lechero llama a nuestra puerta, la posición de un electrón, o el hecho de un crudo invierno tras otro que también lo ha sido.
 
Incluso los electrones, que se supone son los modelos de lo imprevisible, son pequeñas, graciosas y dóciles criaturas que se desplazan a la velocidad de la luz a los puntos en donde deben estar. Producen sonidos comparables a leves silbidos que una vez aprendidos en múltiples combinaciones resultan tan agradables como el viento que sopla en el bosque. Por otro lado, siempre hacen lo que se les ordena, y de este hecho no hay ninguna duda.
 
Y sin embargo existe una maravillosa anarquía en la hora en el que el lechero se levanta, el túnel que los roedores eligen para esconderse cuando el metro pasa y el punto en el que un copo de nieve va a caer. Pero, ¿a qué se debe todo esto? Si nada es por azar y todo se encuentra predeterminado, ¿cómo se entiende la existencia de una libre voluntad?
 
La respuesta es muy sencilla. Nada viene predeterminado, está determinado o lo estuvo, o bien lo estará. Todo sucede a la vez, en un preciso instante, y sin el invento del tiempo no podemos comprender con una única ojeada el enorme y detallado lienzo que nos han regalado. Y en consecuencia, lo examinamos linealmente, trozo a trozo.
 
El tiempo sin embargo, puede llegar a superarse si lo contemplamos desde la perspectiva que nos ofrece una observación a cierta distancia. El universo está completo e inmóvil. Y todo lo que fue lo sigue siendo, y todo lo que será es, y eso ocurre a pesar de sus múltiples combinaciones. Aunque al percibirlo nos imaginamos que se halla en movimiento y que aún está por terminar, no es así; está completo y es de una belleza exquisita.
 
Al final, todo elemento, por pequeño que sea, se encuentra atado y conectado a los demás. Todos los ríos van a parar al mar; aquellos que se alejan son conducidos a él; los que se han perdido son redimidos; los muertos vuelven a la vida; los días radiantes continúan, inmóviles y accesibles, y cuando todo esto se percibe de una forma en la que el tiempo no importa, entonces la justicia hace acto de presencia no como algo que va a ser, sino como algo que ya es.
 
Mark Helprin
 
 
Hay tantas cosas que me llenan: las plantas, los animales, las nubes, el día y la noche, y lo que hay de eterno en el hombre. Cuanta más incertidumbre he sentido acerca de mí mismo, más ha crecido en mí el sentimiento de unión con todas las cosas.
 
Carl Jung
 
 
El sentido de las cosas se ve con el tiempo, no en el mismo momento en que pasan las cosas. El punto de vista y la forma de actuar de cada persona son los que convierten a un suceso en útil o inútil, en satisfactorio o penoso.
 
Polly Young-Eisendrath
 
 
Las dificultades iniciales conducen a los mayores logros, si no se desfallece a lo largo del camino.
 
I Ching
 
 
He descubierto no sólo que la tierra se mueve, sino también que cada uno de los órdenes y magnitudes de todas las estrellas y esferas, y aún más, los mismos cielos, están tan vinculados entre sí que, en consecuencia, nada podría salirse de su sitio en ningún lugar sin producir confusión en todas las partes del universo en su conjunto.
 
Nicolas Copérnico
 
 
No se trata de quién es más bueno o más sincero, sino de quién logrará liberarse más de todo miedo, de quién alcanzará la paz y la alegría de que han hablado los maestros.
 
George Fowler
 
 
Se puede considerar la vida presente como una enorme escuela o foro a la que vamos para aprender a desarrollarnos física, mental, moral y espiritualmente; en otras palabras, para elevar el propio nivel de conciencia y el de los demás.
 
Philip Kapleau
 
 

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