SE TRATA DE UN MECANISMO MARAVILLOSO

 
 
 
 
 
Puedo elegir ver a todos los demás como personas que brindan amor, o bien que tienen miedo y están pidiendo ayuda.

Puedo optar por la paz proponiéndome estar en paz por dentro, independientemente de lo que suceda afuera.

Todas mis tensiones se aliviarán sanando las actitudes que guardo en mi mente.

La percepción es un reflejo, y no un hecho objetivo. Según pienso, así veo, porque los pensamientos coléricos proyectan un mundo de cólera y los pensamientos pacíficos extienden paz al mundo.

No soy una víctima del mundo que veo.

No le encontraré valor al hecho de aferrarme a la culpa y a la acusación, teniendo presente que mi apego a esos sentimientos me induce a tenerle miedo al amor.

Nunca estoy angustiado por la razón que creo.

Estoy decidido a ver las cosas en forma diferente.

Hoy elijo no juzgar ni interpretar los motivos ni la conducta de nadie.

La salud es paz interior, y la curación es librarse del temor.

El perdón me ofrece todo lo que deseo.

Hoy liberaré a todas las personas que vea de la prisión de mis propios juicios, no viéndolas a través de las imágenes pasadas que tengo de ellas.

Dar y recibir son lo mismo, y todo lo que doy me lo doy a mí mismo.

Hoy optaré por dejar de encontrarle valor al hecho de compararme con otros.

Cada vez que pienso que debo esperar algún momento en el futuro para ser feliz, estoy eligiendo conscientemente no ser feliz en el presente.

En tanto creo que la cólera me aporta algo que realmente deseo, estaré en conflicto y no tendré paz.

Puedo contemplar todo lo que experimento hoy como una lección positiva, sin excepciones.

Cuando cambio mi mente, cambio mi vida, recordándome a mí mismo que cualquiera que sea el problema, la solución es el amor.
 
 
Basado en «Un Curso de Milagros»
 

Nuestras palabras determinan lo que recibimos. Así como los pensamientos afectan nuestras circunstancias, también las palabras. Nuestras palabras forjan nuestra actitud y determinan lo que habremos de atraer y experimentar. Cuando nos interesamos seriamente en ser felices, tenemos cuidado al hablar.
 
Porque así lo hemos decidido, hablamos positivamente sobre nosotros mismos y evitamos sobajarnos. No se trata de imaginar que uno es perfecto, sino de integrar uno de los elementos que nos hacen tomar conciencia de que no es posible sentirse bien con uno mismo si no dejamos de quejarnos de nuestra propia persona.
 
Nadie más que tú mismo eres responsable de tus palabras. También tienes que asumir la responsabilidad de tus pensamientos; tienes que considerar muy seriamente qué tipo de pensamientos debes albergar en tu mente. Cuando una persona verdaderamente está harta de ser infeliz, modificará su actitud. Cambiará su manera de hablar.
 
Se requiere disciplina y esfuerzo, pero el asunto es simple. Disciplinarnos para controlar lo que decimos y pensamos exige que nos diferenciemos de la muchedumbre. Tal es la naturaleza de la excelencia.
 
Las palabras afectan nuestro poder personal. Las palabras que empleamos se filtran constantemente en nuestro subconsciente y se convierten en parte de nuestro carácter y de nuestra persona. Ellas revelan a los demás con exactitud qué tanta es nuestra seriedad y nuestro compromiso por obtener resultados positivos.
 
Siempre que utilizamos la palabra «tratar», damos a entender que no tenemos el control de la situación. La expresión «no puedo» también menoscaba nuestro poder personal. Decir simplemente «no», en lugar de «no puedo», suele ser más exacto.
 
Jamás olvidamos algo. Tenemos toda la información en la mente. El problema es evocarla. Las palabras afectan el subconsciente, y la memoria está estrechamente ligada a éste. Si de manera constante alimentas tu subconsciente con el programa «recuerdo las cosas», notarás que tu capacidad de evocación aumenta drásticamente.
 
Una afirmación es un pensamiento positivo que evocamos repetidamente. Utilizar afirmaciones te permite elegir pensamientos de calidad e implantarlos en tu subconsciente para sentirte y actuar mejor. Puedes servirte de las afirmaciones para lograr resultados positivos en muchas de tus actividades. Las posibilidades son interminables.
 
Utilizar las afirmaciones no quiere decir que ya no tengas la obligación de esforzarte para mejorar tu situación. Las afirmaciones son atajos para condicionar tu mente y obtener lo que deseas. Si decides integrarlas a tu vida diaria, advertirás que son herramientas sencillas y poderosas. Demasiado sencillas, podría decirse.
 
Existen ciertas reglas que debemos tener presente al hacer uso de las afirmaciones:
 
 
Las palabras que empleamos afectan nuestra manera de pensar y sentir. Nuestros pensamientos inciden sobre lo que decimos y sentimos. Nuestros sentimientos influyen sobre lo que decimos y pensamos. He aquí el triángulo de la victoria. Cuando nos sentimos deprimidos, resulta mucho más fácil modificar lo que decimos, que lo que pensamos y sentimos.
 
En muy poco tiempo, nuestras palabras empezarán a surtir un efecto positivo sobre nuestros pensamientos y sentimientos. Así se rompe el triángulo vicioso y empezamos a sentirnos mejor con respecto de la situación.
 
Una actitud agradecida también surte efecto a nivel mundano. Al descubrir cómo opera de la mente y advertir que la vida suele depararnos lo que pensamos, y que tendemos a recibir lo que subconscientemente esperamos, pensé que para seguir teniendo buena suerte necesitaba sentirme afortunado.
 
Es absolutamente indispensable dar gracias a Dios por lo que tenemos. Debemos estar conscientes de todas y cada una de las bendiciones que hemos recibido. Sobre esta base es que debemos intentar explicar por qué la mente actúa como un imán y por qué gravitamos hacia aquello que pensamos.
 
Si una persona no deja de comentar que nada le sale bien, que nunca le alcanza el dinero, que nadie la quiere, que siempre le tocan los trabajos desagradables y que la vida es una desdicha, continuará atrayendo más calamidades. A nivel consciente, hará caso omiso de las oportunidades que se le presenten. Rehusará las ofertas de ayuda, y continuará proyectándose hacia la bancarrota económica.
 
A nivel subconsciente rechazará las oportunidades y atraerá desgracia tras desgracia, para comprobar que la vida se desarrolla justamente como esperaba. Desde su punto de vista nada puede salirle bien, ni tampoco puede formar un patrimonio, por lo cual él mismo procurará crearse una vida acorde con sus sistema de creencias.
 
Quien piensa constantemente en lo que le falta, tiende a recibir cada vez menos de lo que desea. Quienes gozan de las más bellas amistades, son quienes más las valoran. Las personas que viven activamente y con plenitud son las que todo el tiempo se alegran por lo que la vida les ha otorgado.
 
En muchos casos, la sociedad nos condiciona a ver el lado negativo de la vida. Si diez cosas marchan bien y una mal, tendemos a fijarnos en esta última. Demasiadas personas opinan que ser realista y racional significa atender solamente los defectos. Si te sientes infeliz por todo lo que quisieras tener y no tienes, ¡piensa en todo lo que no tienes y que no quisieras tener! ¡Todo tiene su lado positivo!.
 
Una actitud de agradecimiento es garantía de que nuestra atención se dirige hacia lo que queremos. Si nos visualizamos en una vida de abundancia y prosperidad, y damos las gracias por lo que tenemos, muchas otras cosas buenas llegarán a nuestras vidas. Cada vez más frecuentemente las oportunidades saldrán a nuestro encuentro. Se trata de un mecanismo maravilloso.
 
Andrew Matthews
 
 
 
Si tu día está lleno de pensamientos insignificantes y oscuros, ¿es raro que te sientas de mal humor? Quizá se debe a que dejas que tu mente corra como un perro escarbando en la basura por todos lados.
 
Barbara De Angelis
 

Determinarás asimismo una cosa, y te será firme.

Job 22:28
 
 
Un arquero quiso cazar la luna. Noche tras noche, sin descansar, lanzó sus flechas hacia el astro. Los vecinos comenzaron a burlarse de él. Inmutable, siguió lanzando sus flechas. Nunca cazó la luna, pero se convirtió en el mejor arquero del mundo.
 
Alejandro Jodorowsky
 
 
 
Para cada efecto en nuestra vida hay una pauta de pensamiento que la precede y la mantiene. Nuestras pautas de pensamiento constantes crean nuestras experiencias. Al cambiar estas pautas podemos cambiar nuestras experiencias. Si deseamos una vida dichosa, hemos de tener pensamientos dichosos. Cualquier cosa que enviemos mental o verbalmente volverá a nosotros de la misma forma. Tómate un tiempo para escuchar las palabras que dices y verás como tus palabras encajan con tus experiencias. Decídete de buena gana a cambiar tus palabras y pensamientos y observa cómo cambia tu vida. La forma de controlar nuestra propia vida es controlar nuestra elección de palabras y pensamientos. Nadie piensa en tu mente sino tú.
 
Louise Hay
 

Nuestra forma de pensar se congela y nos quedamos recorriendo siempre los mismos caminos, pues la mente se fija a las cosas que pensamos. Imaginemos que vamos en bicicleta por una carretera: el aire fresco golpeándonos el rostro; los árboles, las nubes, la naturaleza, las aves, los montes lejanos. Imaginemos que de pronto vemos una gran piedra en medio del camino. Si fijamos toda nuestra atención en la piedra, es decir en el obstáculo, por más que sólo ocupe un breve espacio en la carretera, terminaremos chocando con ella. Pensemos cuántas veces descubrimos un obstáculo en la vía y, al asumirlo como si fuera lo único, hacemos desaparecer todas las demás opciones como los árboles, las nubes, el resto del camino, dirigiéndonos irremediablemente hacia él, hacia la piedra.
 
Osho
 
 
Gran cantidad de personas exitosas me confiesan que pasan algún tiempo soñando despiertas en su futuro. Se dicen cosas positivas sobre su vida y su capacidad para alcanzar metas. Visualizan resultados exitosos para sus metas y sueños. Anticipan la abundancia que les llegará a través de las acciones que emprenden. Tiene diferentes metas o valores pero se ven a sí mismas como capaces de alcanzar el éxito en cualquiera de sus tareas. Dejar de concentrarte en lo que no quieres y hacerlo en tus esperanzas, sueños y ambiciones es un cambio poderoso en perspectiva.
 
Lynn Robinson
 
 
Tu mente puede tener un pensamiento a la vez. Haz que sea positivo y constructivo.
 
Harriett Jackson Brown, Jr.
 
 
No es suficiente tener una mente brillante. Lo principal es usarla bien.

René Descartes
 
  
Nuestra vida expresa siempre el resultado de nuestros pensamientos dominantes.

Soren Kierkegaard
 
 
No puedo hacer nada con los pensamientos que llegan a mi cabeza, pero algo puedo hacer con los que se quedan.

Penney Pierce
 
 
Los seres espirituales no permiten que sus pensamientos y sentimientos fluyan a partir de sus acciones: entienden que sus pensamientos crean su mundo físico.

Wayne Dyer