SER LIBRES PARA CAMBIAR

 

 

 

 

 

En la playa, visualiza un gran castillo construido a la orilla del mar; algunas de sus características asemejan a las personas o pueblos tradicionales tales como torres esbeltas o el muro.

 

El grupo de personas que lo construye trabaja para mejorarlo, volvieron a trazar la fosa, apuntalaron la entrada principal, reconstruyeron el muro, reforzándolo con palos.

 

Ahora ha llegado la marea y algunas partes del castillo han sido derribadas por el agua. El grupo ha visto lo que el agua ha hecho a otros castillos, sabe que sus esfuerzos son en vano, que en poco tiempo dejará de existir el castillo. El grupo desiste e inconsolable, se aleja de la playa.

 

Imaginemos también que hay otro grupo que más allá de la línea de la marea está levantando una estructura más nueva y plana. En este proyecto las personas esculpen una estructura plana y aerodinámica o sea una versión más eficiente del castillo anterior.

 

Están convencidos de que su estructura resistirá el embate de las olas y el viento, si construyen su estructura en un punto donde no llegue el agua.

 

En un risco situado encima de la playa totalmente alejado del oleaje se encuentra un tercer grupo. Tienen los ojos fijos en el horizonte y ven acercarse una tormenta.

 

Este grupo sabe que la tormenta arrasará no sólo con el castillo original, sino también con la estructura fortificada construida por el segundo grupo. Desean idear una nueva forma de operar de naturaleza transitoria.

 

No quieren edificar una estructura permanente, como lo hicieron los dos grupos restantes. Por el contrario, sin importar las condiciones cambiantes del ambiente, sueñan con poder mudarse de un lugar a otro casi al instante ya que de lo contrario no podrán aprovechar las oportunidades que se les presenten.

 

Los tres grupos representan cómo las personas reaccionan hoy frente a la necesidad de cambio:

 

 

 

 

Ken Blanchard

 

 

El cambio continuo no sólo es posible sino que es necesario. La naturaleza humana tiene dos características que parecen contradictorias, pero en realidad con complementarias y producen equilibrio.

 

Los seres humanos deseamos seguridad y permanencia pero a la vez necesitamos cambio. Poder alcanzar el equilibrio donde producimos los dos simultáneamente, es nuestro reto.

 

 Una esencia interna, incambiable, inconmovible, donde tenemos claridad de nuestro propósito, la razón por la cual aparecimos en la tierra en el tiempo y espacio que aparecimos y entendimiento y apego a principios universales y valores esenciales, nos dará una base permanente que será guía para nosotros y nuestros hijos, que son nuestra continuidad.

 

Y saber que hay nuevas y mejores formas de ser y desear alcanzarlas nos impulsará a entrar en un proceso de cambio continuo.

 

Cambiar requiere de una esencia interna incambiable de principios, valor propio, conciencia de propósito, integridad y convicción de poder producir resultados. Sólo la estabilidad de esta estructura interna le da al individuo o grupo familiar la seguridad de convertirse en agentes de cambio.

 

Ser libres para cambiar es estar seguros de lo que valemos, de lo que creemos y de lo que somos. Debemos tener clara nuestra misión, saber lo que realmente tiene valor y luego cambiar lo que no produce resultados acordes a esto. Al tener esta esencia interna fuerte estamos listos para soltar el presente para alcanzar el futuro.

 

Cuando quieres cambiar tienes que cambiar primero tu estructura pensante. Recuerda que lo que tienes hoy es el resultado de lo que has sido hasta ahora, para alcanzar lo nuevo tienes que ser una nueva persona cónsona con lo que quieres ser y tener.

 

Una fuerte esencia interna de valor y principios te dará la base sólida para soltar lo que te impide alcanzar un futuro mejor.

 

Debemos primero crear la estructura nueva que retendrá para nosotros los éxitos futuros. Muchos hemos sido testigos de lo que sucede cuando algo nuevo es colocado en una estructura deficiente, no preparada para retener lo nuevo.

 

La libertad de cambiar, de no temer, de creer en un futuro lleno de éxitos, porque hoy estoy cambiando y hoy estoy disfrutando del proceso de construir el camino al éxito, es felicidad. Hay cosas que nos cuestan soltar, hay hábitos, mala crianza y malas compañías que con lágrimas y sudor debemos soltar.

 

Hay promesas que tenemos que hacernos, para trabajar y crear entornos futuros.

 

En el proceso de cambio hay dolor y tristeza al romper la voluntad viciada, cómoda y necia, mal encaminada. Pero al crear una nueva y mejor voluntad los resultados que ésta produce traerán la alegría que borrará la tristeza. Recuerda que nadie cosecha sin sembrar primero.

 

El esfuerzo vale la pena, salgamos del equipo que se niega a cambiar estructuras obsoletas, seamos de los que mejoran pero también de los que ven la tormenta que otros no ven y crean la estructura capaz de ser como el arca de Noé, el instrumento que llevará a nuestras familias a mundos nuevos y mejores.

 

Alison Salas

 

 

Todo cambia en esta vida y la única forma de sobrevivir a esta característica mutante de nuestra existencia es aceptando los cambios y adaptándonos a ellos.¿Pero qué debemos hacer cuando esos cambios son súbitos y radicales? La única alternativa es la adaptación. No hay dudas de que los cambios más positivos son los que

damos a conciencia de que ha llegado el momento de hacerlo, de superar una etapa y abrirnos a la siguiente. Dios está siempre presente en esos momentos, tendiéndonos la mano para guiarnos por los caminos de la paz, la alegría y el amor. Con sabiduría debemos aprender a entender sus mensajes y a aceptar sus designios.

 

Amy Alvarado 

 

 

El maestro le dijo al estudiante:

-Abre tu mano, quiero darte algunas cosas.

Y le llenó la mano de objetos. Luego le dijo:

-Quiero darte otras cosas diferentes.

El estudiante al ver que su mano estaba llena y que no podía recibir lo nuevo que le quería dar el maestro, soltó lo que tenía y esperó con su mano vacía para que le entregara lo nuevo. Desear lo nuevo sin verlo y estar dispuesto a soltar el pasado, lo conocido, para alcanzar un futuro, incierto. La mayoría de las personas por temor y desconfianza, prefieren retener lo que tienen por muy deficiente que sea, y no arriesgar cambiar y quedarse por un tiempo sin nada.

 

Foro Americano de Liderazgo

 

 

 

Las personas no pueden vivir en el cambio si en su interior no persiste un núcleo invariable. La clave de la capacidad para cambiar es una idea constante de lo que uno es, de lo que persigue y de lo que valora.

 

Stephen Covey 

 

 

Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo, pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, si no que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar, y lo uno y lo otro se conservan.

 

San Lucas 5:36

 

 

Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes.

 

Confucio

 

 

Móntate en el carro de tu vida, pero esta vez en el volante, y no en el asiento de atrás, viendo como nuestros miedos conducen y aterrados gritamos tratando de controlar lo incontrolable.

 

Carlos Fraga

 

 

El Universo es como el Padre Océano, una corriente que va fluyendo lentamente. No hay nada que hacer sino mantener una relación verdadera con los elementos con los que nos movemos, entre los cuales nos movemos, y contra los cuales nos movemos.

 

David Herbert Lawrence

 

 

Cada vez que hemos cambiado nuestro entorno, el entorno cambiaba nuestra conducta, y nuestra nueva conducta requería un nuevo entorno.

 

Lawrence Peter

 

 

Es fácil vivir en el mundo estando de acuerdo con la opinión del mundo; es fácil vivir en soledad estando de acuerdo con la propia opinión. Pero el hombre verdaderamente grande es aquel que, en medio del caos mundano, conserva la dicha de la independencia que brinda la soledad.

 

Ralph Waldo Emerson

 

 

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