LA SENCILLEZ DE UN LÍDER

 
 

 

 

 

Nació en la ciudad venezolana de Coro el 06 Julio 1947, es sacerdote católico y por más de veinte años fue capellán en varios centros penitenciarios de su país. El Padre Ricardo Bulmez conoce bien el dolor y la escasez espiritual del ser humano y sus consecuencias.

 

Su mensaje nace para los privados de libertad física y sale de allí para ser ofrecido a los seres humanos privados de libertad espiritual y emocional; de los presos aprendió a sufrir con paciencia.

 

Ha recorrido todo el país llevando un mensaje esperanzador, él habla para la gente sencilla, para el pueblo letrado o no, porque la verdadera sapiencia lleva a la humildad, el pueblo sólo entiende de profundidades, no de superficialidades.

 

Él sabe y así lo transmite que el hombre puede transformarse, el hombre puede sacar una lección del sufrimiento y convertirlo en alegría, el hombre simplifica sus acciones para salvarse y encontrarse a sí mismo y en esa conversión se encuentra con Dios.

 

 

 

 

 

 

Para institucionalizar su mensaje crea en 1987 la Asociación Civil Crece, la cual se expande a varios paises de habla hispana. Este nombre engloba en las cinco letras los objetivos de la misma que son Creatividad, Responsabilidad, Espiritualidad, Concientización y Educación.

 

Su objetivo es llevar un mensaje edificante, esperanzador que motive y concientice al ser humano a participar como protagonista en áreas fundamentales de su vida. Bulmez viaja extensamente por el mundo, llevando y esparciendo a través de sus sencillos y profundos mensajes cargados de humor, las semillas del amor

 

Apoyado en sus estudios de psicología, especialista en dinámica de grupos, comunicación, trabajo en equipo, relaciones humanas, crecimiento y una gran espiritualidad, ha podido desarrollar, con un equipo multidisciplinario formado dentro de la institución, su gran vocación de conferencista llegando a grupos, parejas, niños y otros segmentos de la población a través de talleres, charlas, seminarios, convivencias, retiros y cursos.

 

 

Las personas que tienen la oportunidad de participar en estos talleres encuentran verdaderas razones para vivir cada día a plenitud, descubren el valor del perdón en sus vidas, mejoran sus relaciones interpersonales, encuentran dentro de sí la razón de su existencia y cómo poner sus talentos y potencialidades a su servicio y al de la comunidad. Aprenden a enfrentar sus problemas con madurez y fortaleza interior y a vivir más en el presente.

 

 

 

 

 

 

Igualmente publica el libro «El arte de combinar el sí con el no: una opción de libertad». Se trata de un conjunto de reflexiones en forma de anécdota o de parábola que constituye un auxilio en nuestras meditaciones personales, nos proporciona la brújula que nos guiará en el camino hacia la felicidad, la libertad y la realización plena.

 

En este libro nos explica de forma amena que en la vida no se da el 100% en nada; en la vida no se puede decir a todo sí, pero tampoco se puede decir a todo no, porque eso trae sufrimiento, frustración, peleas y pérdidas innecesarias.

 

Si alguien quiere dañar a un hijo o un ser querido, que siempre le diga «sí» a todo lo que pida, pero si también quiere dañarlo que le diga «no» a todo lo que pida. El secreto está en saber dónde está el límite entre el sí y el no; la vida sólo podrá ser convivida por los seres humanos en la medida que existan límites.

 

Los ojos con que contempla el Padre Bulmez al mundo lo hacen encontrar a Dios en lo cotidiano y transmitirlo con sencillez. Tiene una experiencia humana madura, la sabiduría de un niño y la sonrisa honesta de un hombre pleno pero se sorprende como un niño a quien se presente el mundo por primera vez para descubrir la grandeza de lo simple.

 

Siento una gran admiración por el Padre Bulmez desde hace algún tiempo cuando comencé a conocer sus actividades y leí su libro. He tenido el privilegio de verlo en persona en dos oportunidades durante unas charlas que dio en la iglesia del casco central de la ciudad de San Antonio de los Altos.

 

El anuncio de la llegada del Padre Bulmez genera mucha expectativa y emoción entre el público que abarrota la iglesia. Al llegar, mucha gente se acerca a él para saludarlo, abrazarlo, para pedirle que le firme su libro mientras la gente lo aplaude.

 

A todos responde con un cariño especial escuchando atentamente lo que cada persona quiere decirle. El ambiente se llena de energía positiva cuando Ricardo toma el micrófono y charla con los asistentes.

 

A partir de ese momento el lugar se llena de risas que producen las historias que él cuenta y en las cuales van intercalados mensajes espirituales dirigidos a todos los presentes.

 

Es notable el poder sanador que posee la risa en los seres humanos, cualquier problema se olvida, las tristezas se disipan, las dolencias pasan a un segundo plano. Al finalizar la gente sale contenta comentando lo dicho por el Padre Bulmez.

 

Mientras disfruto y aprendo con todo lo acontecido, veo los rostros de la gente riendo con ganas, me doy cuenta de algo: el Padre Ricardo Bulmez posee la sencillez de un líder.

 

Recopilado por Elias Benzadon

 

 

 

Donde no hay humor, no hay amor.

 

Si tú no logras tus metas, nadie lo hará por ti. Otro lo hará para él, no por ti.

 

Las matemáticas nos enseñan a sumar; el amor a compartir.

 

Lo lamentable no es que uno muera, sino que se despida de este mundo dejando vida por disfrutar.

 

Qué fácil a veces pronunciamos palabras sin saber a quién herimos.

 

El hombre quiere a la mujer que se quiere; la mujer quiere al hombre que se quiere.

 

Mientras exista una estrella vigilando en el cielo, todos nuestros seres queridos que han partido estarán brillando y acompañándonos en nuestro diario caminar.

 

No esperes a que llegue la orquesta para empezar a bailar.

 

Padre Ricardo Bulmez

 

 

 

 

 

Página Principal   Personajes inspiradores