NUESTRO INTERÉS SUPREMO

 

 

 

 

 

Una mujer joven conoce a un hombre y de inmediato siente una fuerte atracción hacia él. Tiene una subida de hormonas y lo único que quiere es a ese hombre. Todas sus amigas ven qué tipo de hombre es. Consume drogas, no trabaja, tiene todas las características que hacen sufrir tanto a las mujeres.

 

Pero cuando ella lo mira, ¿qué es lo que ve? Sólo ve lo que quiere ver. Ve que es alto, guapo, fuerte, encantador. Se crea una imagen de él e intenta negar lo que no quiere ver. Se miente a sí misma. Realmente quiere creer que la relación funcionará. Las amigas le dicen:

 

-Pero toma drogas, es un alcohólico, no trabaja.

 

Y ella les contesta:

 

-Sí, pero mi amor hará que cambie.

 

Su madre no soporta a ese hombre, claro, y lo mismo le sucede a su padre. Los dos están preocupados por ella porque ven adonde la va a llevar el camino que ha tomado. Le dicen:

 

-No es un buen hombre.

 

Pero ella les responde:

 

-Me estáis diciendo lo que tengo que hacer.

 

Se enfrenta a su madre y a su padre, hace caso de sus hormonas y se miente a sí misma en un intento de justificar su elección:

 

-Es mi vida y voy a hacer con ella lo que quiera.

 

Meses más tarde, la relación la devuelve a la realidad. La verdad empieza a aflorar y ella le culpa a él por las cosas que no quiso ver anteriormente. No hay respeto, la maltrata, pero ahora lo que más le importa es su orgullo. ¿Cómo va a volver a su casa y reconocer que su madre y su padre tenían razón? Con eso sólo conseguiría que se sintiesen satisfechos. ¿Cuánto le va a costar a esta mujer aprender la lección? ¿Cuánto se ama a sí misma? ¿Hasta qué punto se va a maltratar?

 

Todo ese sufrimiento se deriva de no querer ver, aun cuando las cosas se nos muestran claramente ante nuestros ojos. Por eso, cuando conocemos a alguien que intenta fingir que es mejor de lo que es, y que a pesar de hacerse puesto esa falsa máscara, no puede ocultar su falta de amor, su falta de respeto, no queremos verlo ni oírlo.

 

Dr. Miguel Ruiz

 

 

El amor no es fundamentalmente una relación con una persona específica, sino una actitud, una orientación de carácter que determina la relación de una persona hacia el mundo como un todo.

 

El amor es la única respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana. Amar es un arte y debemos dominar tanto la teoría como la práctica del amor. Nuestra mayor necesidad es superar la soledad y la separación. Tratamos de huir de la separación por diversos medios. Buscamos la conformidad, confundiéndola con la unión. Ésta es una forma de existir que nos destroza el alma.

 

El amor maduro consiste en unirse, pero a condición de preservar la propia integridad e individualidad. Es paradójico: dos seres se vuelven uno y siguen siendo dos. Dar es la más alta expresión de potencia.

 

Los elementos integrantes del amor son el cuidado que es preocupación activa por el crecimiento y la vida de la persona amada; la responsabilidad que es atender a las propias necesidades físicas así como a nuestras necesidades superiores y el respeto que es permitir que los demás crezcan como lo necesiten, en sus propios términos.

 

Aprender a amar no es fácil; requiere disciplina en toda nuestra vida personal y exige concentración, soledad, reflexión, autoconocimiento, escucha, vivir en el presente, paciencia. Y por encima de todo, para aprender a amar tenemos que hacer del amor nuestro interés supremo.

 

Erich Fromm

 

 

 

 

Aceptar que nos quieren como nos quieren y no como uno quiere que nos quieran. Comprender que la felicidad está dentro de nosotros y no en una cartera o un plato de pasta, mucho menos en un hombre. Vivir con la idea de que la vida se escapa y hay que respirar cada gota de oxígeno con la cara de la felicidad. Tolerar las mil caras del amor con la mejor cara, la del amor.

 

María Ángeles Octavio

 

 

Cuando estamos en un estado de ser en el que nos mostramos abiertos a la vida y a todas sus posibilidades, dispuestos a dar el siguiente paso que nos presenta, conocemos a personas notables que hacen importantes contribuciones a nuestra vida. En parte esto ocurre a través del cruce de miradas; es como si nuestras almas conectaran instantáneamente de manera que en ese momento nos hacemos parte de una vida común. Tiene que ver con la conexión entre seres humanos. Hay una confianza e intimidad inmediatos, por un momento nuestro lugar está junto a esa persona. Se trata de una conexión espiritual que no se limita al encuentro con ese individuo. Una vez que te ocurra un encuentro de este tipo en un estado de apertura, volverá a ocurrir. Y cuando suceda, lo sabrás inmediatamente porque es un fenómeno muy especial. Cuanto más abiertos estamos, más nos ocurren este tipo de coincidencias.

 

Joseph Jaworski

 

 

Llegué a la conclusión de que hay muchas maneras de ser feliz y amar. Uno le pone demasiadas pompas y trompetas a estas palabras, felicidad y amor, como si fueran una cosa muy grande.  Entonces te preguntas, ¿será que yo no he sido feliz nunca o será que no he estado enamorada nunca? ¿Nadie me ha querido? ¿No lo merezco? ¿Por qué a mí las cosas me duran poco? Siempre concluyo que debo tener poca tolerancia. Los personajes de mis obras nos dejan entrever que mientras están más contentas y más felices con ellas mismas y dejan de buscar afuera lo que ya tienen adentro, son más felices en verdad. Son capaces de dar felicidad. Todas ellas se divierten y son pícaras, están llenas de humor. Sin embargo, los estereotipos y las enseñanzas de toda la vida nos llevan a buscar el amor y felicidad en otra persona. Uno se enamora de lo que uno quiere enamorarse y no de lo que tiene enfrente. Le pones unas características a la gente que no tenían. Llega un pobre tipo, que es un pobre tipo, pero tú le encasquetas un poco de rasgos heroicos y pretendes un poco de cosas, entre las que nunca falta el hecho de que tú lo vas a cambiar. Hasta que la vida te convence a punta de porrazos que nadie cambia a nadie.

 

Mónica Montañez

 

 

 

No existe nada más profundo que el amor. En los cuentos infantiles, las princesas besan a los sapos, que se transforman en príncipes. En la vida real, las princesas besan a los príncipes, que se transforman en sapos.

 

Paulo Coelho

 

 

El hombre argumenta que la mujer es emotiva e incapaz de razonar; y la mujer se queja de la ineptitud del hombre para sentir. Ambos tienen una apreciación errada. La mujer puede razonar, pero los sentimientos son preponderantes en su naturaleza; el hombre es capaz de sentir, pero en él predomina la razón. Dios creó estas diferencias fisiológicas y mentales con el fin de que hubiera cierta distinción entre el hombre y la mujer. La unión espiritual ideal entre ellos tuvo el propósito de hacer aflorar la sensibilidad escondida en el hombre y poner de manifiesto la razón oculta en la mujer. Ambos fueron hechos para ayudarse mutuamente a desarrollar las puras cualidades divinas del raciocinio y del sentimiento perfectos.

 

Paramahansa Yogananda

 

 

Cuanto más consciente se vuelve uno, más se recuerda a sí mismo, con más cautela actúa, más alerta está, más heridas empiezan a desaparecer, hay menos brotes de ira, menos odio, menos celos y menos sentimientos posesivos. Un día, uno simplemente descubre que todo eso se ha vuelto irrelevante, ha pasado a ser historia antigua, ya no se trata de cuestiones muertas. Cuanto más consciente se vuelve uno, más y más heridas se curan y más se afianza la salud y la integridad.

 

Osho

 

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