UN LUGAR LLAMADO DE LA SEGUNDA ATENCIÓN

 

 
 
 
Estoy de pie, en la orilla del mar. Una nave que hay cerca despliega sus velas a la brisa de la mañana y se dirige hacia el océano azul.
 
Es un objeto lleno de hermosura, de fuerza, y yo permanezco de pie y la observo hasta que pasado largo rato se halla suspendida como una pequeña nube justo donde el mar y el cielo se funden el uno con el otro. 
 
Entonces, alguien que hay a mi lado dice: 
 
-¡Ya está! ¡Se ha ido! 
 
Ido de mi vista, eso es todo. Su mástil y su casco son igual de grandes que cuando salió, y ella no es menos capaz de llevar su carga de vida hasta su puerto de destino. 
 
Su disminución de tamaño está en mí, no en ella. Y justo en el momento en que alguien que está a mi lado dice:
 
-¡Ya está! ¡Se ha ido!
 
Hay otros ojos que contemplan su llegada, y otras voces dispuestas a recoger el alegre grito:
 
-¡Ahí llega! 
 
Y eso es morir. 
 
Jaime Lopera Gutierrrez
 
 

La mayoría de la gente está acostumbrada a tener talleres de fin de semana y seminarios y quieren respuestas muy precisas en el sentido de qué hacer para cambiar su vida. Para hacer esto, tienen que prácticamente «morir» en el sentido que los brujos conocen como abandonar el ego, lo que es una muerte en sí misma.

Con el fin de lograr eso, no es que realmente muera, es un esfuerzo de toda la vida. No es un programa, es una manera de vida; toda la vida está involucrada en esto, cuerpo, mente y espíritu. Es un camino claramente delineado en sentido de cortarse totalmente del mundo sin retirarse de él. 

Existe un lugar llamado de la «segunda atención», el lugar de la no autocompasión, de no compasión en el sentido de no permitirse ser compasivos, tener compasión o pena por nuestros semejantes cuando no hemos cambiado nosotros mismos. 

Las personas tienen que «recapitular» sus vidas para poder verdaderamente examinarlas con todo detalle, no un análisis psicológico o una investigación de nosotros mismos. Es un examen total de lo que somos en el sentido de cómo aprendimos, desde que teníamos corta edad, a manipular el mundo y a nuestros semejantes y se vuelve muy claro cómo hemos aprendido esos patrones, y lo que queremos hacer es despojarnos de esos patrones.

Si no podemos hacerlo, al menos tener una oportunidad momentánea de no reaccionar de la misma manera que siempre lo hacemos. 

Una gran parte de nuestra energía está involucrada en la presentación del ser; debido a eso nada de lo que está ahí afuera, puede realmente llegar hasta nosotros. Estamos tan inmersos en cómo nos ven los demás, en cómo nos conducimos ya sea física o emocionalmente que la idea de la presentación del ser nos quita casi toda nuestra energía, todo nuestro esfuerzo; estamos cerrados a cualquier cosa que pueda entrar y cuando tenemos visiones en sueños o en la vida diaria, las descartamos de inmediato. 

Siempre estamos tratando de proteger el ego si es atacado o amenazado; tenemos maneras de reparar el daño que nos causa emocionalmente pero el cuerpo recibe los golpes, sufrimos de estrés el cual se genera porque el ego no puede manejar el mundo exterior. 

Tenemos la suficiente energía cuando nacemos, es una herencia, somos perceptores, somos campos de energía; y la despilfarramos al mantener la idea de ser, de nuestra auto imagen. No importa cómo el mundo te valore porque de cualquier manera sólo valoran un ideal de ti; los golpes los recibe el cuerpo energético y almacenamos los mismos en la parte más débil de nuestro organismo. 

No importa que nuestra idea del ser sea positiva o negativa, la fuga de energía es exactamente la misma, lo que sea que mantengamos, tengamos una total pérdida de imagen o una gigantesca idea del ser, en realidad no importa, ya que aún tenemos esta idea, tenemos que defenderla de lo que realmente somos, lo que es la visión de nuestros semejantes aunque no hay nada que la respalde; no sabemos como interactuar el uno con el otro porque cada uno de nosotros siempre está defendiendo algo. 

En el mundo de la brujería, tú cambias por el gusto de cambiar, lo que las otras personas hagan no es asunto tuyo; tu cambio de conducta forzará a los otros, quieran o no, a cambiar. Si nosotros cambiamos, el «yo» cambia, y fuerzas al mundo a tu alrededor a cambiar. No estamos dispuestos a cambiarnos a nosotros mismos, tratamos de implementar cambios en los demás sin cambiar nosotros o sólo a nosotros. 

El cuerpo energético sabe cuando alguien no ha cambiado, cuando no es suficientemente sincero o no está en lo correcto; tenemos que cambiar nosotros mismos como personas en orden de afectar al mundo a nuestro alrededor, sin esperar que ellos cambien. 

Yo vivo dentro de la segunda atención, es el prisma, la manera en que miro al mundo ha sido cambiada por medio de la energía. 

 

Florinda Donner-Grau
 
 
Nuestra vida más verdadera es la que se produce cuando soñamos despiertos. 
 
Henry David Thoreau
 
 
Conócete a ti mismo. Ten el valor de mirarte y eso te hará libre. No te mires a los ojos, ni la cara ni las manos. Eso es solamente la casa donde Yo vivo.

Anton Ponce de Leon Paiva

 

La belleza nos hace salir momentáneamente del yo, de modo que, por un momento, el yo no existe. Es esa sensación indescriptible de unidad en la que el tiempo queda suspendido, esa sensación de estar vinculado al universo.
 
Joseph Jaworski

 

Vivir espiritualmente no significa que Dios tomará decisiones por nosotros o que seremos afortunados. Una vida espiritual consiste en confiar en lo que Dios es. Es reconocer que Dios nos ama y nos ofrece curación y ayuda en todo momento y en toda situación. Dios no está más presente cuando la vida va bien que cuando no va bien. Dios siempre está disponible. El cuidado de Dios siempre está presente y siempre es ofrecido. Constantemente tenemos la oportunidad de estar más conscientes de Dios, de aceptar Su cuidado y de estar dispuesto a compartirlo con otros.

Carl Osier

 
 
 
He salido solo, por mi camino hacia el lugar de la cita. 
Pero, ¿quién es éste yo en la oscuridad? 
Me aparto a un lado para evitar esta presencia, pero no la evito. 
El hace que las tinieblas se levanten de la tierra con su bastón; 
y suma su potente voz a cada palabra que profiero. 
El es mi propio pequeño yo, Señor, él no conoce la vergüenza; 
pero estoy avergonzado de acudir a tu puerta en su compañía. 
 
Rabindranath Tagore
 
 
 
Me contento con ser lo que Él quiera, porque sé que el va allí conmigo. Seré sanado cuando le permita, a Él,
que me enseñe a sanar. 
 
Un Curso de Milagros
 
 
Naturaleza y Dios: ni a la Una ni al otro conocía y sin embargo ambos tan bien me conocían que se estremecieron como Ejecutores de Mi Identidad
 
Emily Dickinson
 
 
 
Tenemos que obrar con verdad dentro de nosotros mismos, antes de poder conocer una verdad que está fuera de nosotros. 
 
Thomas Merton
 
 
 
Mi postura es clara: produce para distribuir, alimenta antes de comer tú, da antes de recibir, piensa en otros antes de pensar en ti mismo. Sólo una sociedad altruista que se base en el compartir puede ser estable y feliz. Esta es la única solución práctica. Si no la quieres, entonces lucha. 
 
Nisargadatta Maharaj
 
 
 
Dos personas han estado viviendo en ti durante toda tu existencia. Una es el ego, charlatana, exigente, histérica, calculadora; la otra es el ser espiritual oculto, cuya queda y sabia voz has oído o atendido sólo en raras ocasiones. 
 
Sogyal Rinpoche