DESPOJARSE DEL PAPEL DE VÍCTIMA

 

 

 

 

 

 

Aarón llegó con puntualidad. Joshua lo esperaba en el porche y se dirigió al coche en cuanto Aarón lo detuvo, pues le molestaba que Aarón saliera del auto para abrirle la puerta.

 

Al llegar a la sinagoga los recibieron cordialmente, como de costumbre. Aarón dejó solo a Joshua y un hombre desconocido se le acercó y se presentó. Había oído que Joshua iba a la sinagoga todas las semanas y que le recibían afectuosamente. Eso no le gustaba nada. Por esa razón había ido esa noche.

 

Él y su familia habían sido perseguidos por los cristianos desde que podía acordarse y no soportaba la idea de que un cristiano fuera recibido tan cordialmente por su gente. Acusó a Joshua de una gran diversidad de cargos, diciéndole que compartía la culpa de toda la gente que había perseguido a su pueblo y los había matado en campos de concentración.

 

Joshua sintió compasión por el espíritu torturado de ese hombre y pensó que sería cruel contradecirlo. Entonces, impulsivamente, ante la total incredulidad del hombre, lo abrazó fuertemente, pidiéndole perdón por todas las maldades que su gente le había hecho a su familia y a todos los otros judíos durante siglos.

 

El hombre quedó tan apabullado por la sinceridad de la compasión que sentía Joshua por él que su resistencia se quebró, abrazó a Joshua y lloró como un niño. En un instante toda la amargura y la furia abandonaron su espíritu torturado, y su cuerpo se relajó al liberarse de años de odio reprimido.

 

Los que conocían a ese hombre y lo evitaban por su amargura se quedaron pasmados ante el cambio que se operó en él en un breve instante. Todos miraron cuando los hombres entraron en el santuario tomados del brazo. El incidente no se olvidaría pronto.

 

El hombre se sentó al lado de Joshua durante el servicio. Después del servicio salieron juntos. Cuando los admiradores de Joshua se reunieron alrededor de él para la conversación semanal, el hombre se unió al círculo y descubrió que Joshua era una bella persona por su comprensión de la naturaleza humana y su insistencia en que la gente encontrará la paz sólo cuando esté dispuesta a hacer a un lado la mezquindad y el prejuicio, hasta aquellos prejuicios consagrados con el correr de los siglos.

 

Sólo una mente abierta es capaz de desarrollar las actitudes necesarias para la paz; ésta surgirá de nuestra capacidad para elevarnos por encima de las cosas materiales y llegar a un punto en el que no las ambicionemos. Donde uno quiera encontrar amor y aceptación hay que empezar por demostrar amor y aceptación, porque se puede recibir amor sólo cuando se da.

 

Joseph F. Girzone «Joshua, una parábola de hoy»

 

 

Las otras peronas, lo que son y lo que hacen, son reflejo de nuestra conciencia. Esa conciencia se duplica a sí misma. Nuestra percepción de los otros refleja, como un espejo, lo que pensamos y creemos, lo que sentimos y quiénes somos. Además, atraemos personas que tienen los mismos defectos y carencias, dejando bien claro lo que necesitamos perdonar.

 

Lo que no nos gusta o resentimos en los demás es un reflejo de lo que no nos gusta de nosotros mismos. Y el reflejo será lo suficientemente fuerte como para que nos llame la atención.

 

Cuando estamos en una relación con alguien a quien amamos, nuestra intimidad nos hace más conscientes de las barreras que ponemos para recibir amor. Esas barreras pueden ser disueltas a través del perdón.

 

Si creamos nuestra realidad, podríamos concluir que no necesitamos perdonar a los otros, porque somos la fuente. No sean tontos. Perdonar a los demás tiene un valor incalculable.

 

El perdón borra el dolor experimentado al interactuar con los demás. Si sólo nos perdonamos a nosotros mismos, no sanamos las ofensas y el resentimiento. Recuerda, los sentimientos negativos se acumulan y causan problemas en la mente, el cuerpo y nuestra realidad. Todas las relaciones no resueltas del pasado nos quitan un poco de energía vital. Resolver viejas heridas libera energía, lo que aumenta nuestro poder y placer en el presente.

 

Liah Holtzman

 

 

Al hombre se le puede arrebatar todo excepto una cosa: su libertad para elegir la actitud que va a adoptar

para enfrentar cualquier situación y decidir su propio camino. Muchas veces no podemos elegir las circunstancias que nos rodean pero siempre podremos elegir nuestro comportamiento ante ellas

 

Dr. Víktor Frankl

 

 

El perdón es un estado de conciencia con poder magnético para atraer todo lo bueno.

 

Catherine Ponder

 

 

Aprender a perdonar y a perdonarnos es abrir nuestro corazón a los mejores sentimientos.

 

Jorge Bucay

 

 

Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquél que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar.

 

Mahatma Gandhi

 

 

Hace tiempo, un monje tibetano que había estado durante dieciocho años en una prisión china en el Tíbet vino a verme después de huir a la India. Yo lo conocía cuando vivía en el Tíbet y recuerdo que la última vez que lo vi fue en 1959. Durante el curso de nuestro encuentro le pregunté cuál fue el momento en el que sintió más cerca el peligro mientras estuvo en la prisión. Su respuesta me sorprendió. Fue extraordinaria e incitante. Yo esperaba que contestara alguna otra cosa; en su lugar, declaró que lo que más temía era perder su compasión por los chinos.

 

Dalai Lama

 

 

Perdona a quien da un paso en falso, piensa que tú también tienes un pie y puedes tropezar.

 

Friedrich Rückert

 

 

Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo.

 

William Blake

 

 

Es mucho mejor perdonar que vengarse.

 

Epicteto

 

 

La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos.

 

Jean De La Bruyère

 

 

Perdonar a alguien que te haya agraviado es en realidad un acto egoísta más que un acto desinteresado. Dejar salir la hostilidad y el odio que podías haber reprimido en tu interior es en el fondo algo que haces por ti mismo más que por el beneficio de la otra persona. Cuando abrigas un resentimiento contra alguien es casi como si llevaras a esa persona colgada de la espalda. Consume tu energía, tu entusiasmo y tu paz mental. Pero en el momento en que lo perdonas, te quitas esa carga de la espalda y puedes continuar con tu vida. El perdón es un gran acto del espíritu y demuestra valor personal. Es también una de las mejores maneras de elevar la calidad de tu vida.

 

Robin Sharma

 

 

Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.

 

Benjamin Franklin

 

 

No osemos volver a ofender más a quienes perdonan siempre.

 

Alfred D´Houdetot

 

 

El amor atrae todo lo que no se le parece, para sanar.

 

Sondra Ray

 

 

No estoy seguro de que exista el concepto de perdonar a los demás, aunque sí creo que existe el concepto de ser perdonado. Ser perdonado significa sentir que se descarga de nuestros hombros el peso del pasado, sentir que se ha lavado la mancha de nuestros errores. Ser perdonado es sentir que uno es libre de afrontar el futuro sin cargar con el precedente de quién hemos sido y de lo que hemos hecho en el pasado. Ser perdonado es un milagro. El perdón desciende directamente de Dios y nos llega cuando Él elige concederlo, no cuando nosotros lo decidimos. Decir que Dios perdona no es hacer una afirmación sobre Él, sobre Su estado emocional. El perdón de Dios es algo que se produce en nuestro interior, no dentro de Él, y nos libera de la vergüenza del pasado con el fin de convertirnos en personas diferentes y así poder elegir y actuar en el futuro de otra manera. Cuando perdonamos no lo hacemos por los demás. El perdón se produce en nuestro interior. Representa despojarse de la sensación de dolor y, lo que es más importante, despojarse del papel de víctima.

 

Rabino Harold Kushner