DÉJALA BRILLAR

 

 

 

Dan Fogelberg en vivo

 

 

 

Daniel Grayling Fogelberg nació el 13 Agosto 1951 en Peoria, Illinois. Era el más joven de tres hermanos. Sus padres eran músicos profesionales. Su papá Lawrence Peter Fogelberg era de ascendencia sueca y director de una banda musical; su mamá Margaret Young era una inmigrante escocesa y pianista clásica.

 

Comenzó a tocar la guitarra a la edad de once años cuando su abuelo le regaló una vieja guitarra hawaiana de metal. Más adelante, viendo pocas posibilidades de progresar en su ciudad natal, toma la decisión de ir a estudiar Bellas Artes en la Universidad de Illinois, en Champaign.

 

Mientras otros compañeros de liceo de Dan quedaron estancados en Peoria, Dan vio la oportunidad de su vida en una vida de oportunidades. Se trata de las posibilidades que enfrentamos en la vida. Todos tenemos esos momentos en que o aprovechas una oportunidad, la tomas y sigues adelante o tal vez te arrepientas de no haberlo hecho por el resto de tu vida.

 

Aparte de sus estudios, se dedicaba a cantar y tocar la guitarra y fue descubierto por el productor Irving Azoff, ex alumno de dicha universidad, con el cual Dan Fogelberg iniciaría una carrera como cantante y compositor que se prolongaría por varias décadas, con enorme éxito.

 

 

Dan Fogelberg y su banda

 

 

 

Si solamente hubiera escrito una sola canción en su vida, esta sería «Leader Of The Band» porque lo que significó para su papá y para él, no hay manera que él pueda cuantificarlo o explicarlo. Su papá murió en 1982 y llegó a escuchar esta canción. Él llegó a ver y a alegrarse del éxito que tuvo. Mucha gente le llamaba por teléfono para entrevistarlo en sus últimos días para saber quien era este hombre, el director de la banda, y él lo disfrutaba mucho al igual que Dan que respetaba mucho a su papá.

 

Sus padres eran ambos músicos y la idea de ser un legado viviente era algo realmente cierto para Dan.

 

Dan no creía que pudiera ser un músico tan completo como su papá, pero tenía un don distinto. Vino a él de una forma diferente. Era capaz de «tocar» a la gente por medio de las canciones que escribe y esta canción dedicada a su papá haya probablemente tocado a más gente más profundamente que cualquier cosa que él haya hecho jamás. Esta canción consolidó su relación filial, realmente no quedó nada sin decir cuando pasó de plano.

 

Dan era el hombre de mirada clara, cazadora vaquera y barbas de leñador que proclamaba como nadie el amor por la naturaleza y se sumergía en los insondables misterios del corazón.

 

 

Dan Fogelberg

 

 

 

Cada canción que escribe proviene de su experiencia personal con algunas pocas excepciones. Cree que el papel de un artista es el de interpretar la realidad por medio de un sistema de creencias. La búsqueda para cualquier artista es descubrir la verdad y si esta búsqueda de la verdad involucra tratar de abrir los ojos de mucha gente a la gran miríada de problemas medioambientales, entonces esperaba no estar solo haciendo esto. A través de muchas de sus canciones, nos revela su amor por el mundo natural y su devoción por preservar la naturaleza contra la degradación medioambiental.

 

Dan escogió vivir en una remota zona rural en las Montañas Rocallosas de Colorado ya que él intentaba mantenerse cada vez más alejado de las grandes ciudades y vivir la vida de una manera que estuviera en armonía con la naturaleza; se sentía mejor cuando no estaba rodeado de grandes multitudes de personas.

 

 

Dan Fogelberg en Rocky Mountains Colorado

 

 

 

El incremento de la degradación medioambiental y la urgencia de la situación provocaron que dedicara todas sus energías a una música que está dedicada a la preservación de los páramos, a volver a  apreciar la naturaleza, y ojala una reconexión y un nuevo sentido de las prioridades, en nuestra sociedad y alrededor del mundo.

 

El disfrute del estilo de vida rural inspiró a Dan a entregar su tiempo y esfuerzo a los Americanos Nativos  y a su tradicional estilo de vida que siempre ha honrado a la tierra, aportándoles muchos beneficios. Él sentía que debíamos tratar de ayudar a los Americanos Nativos mucho más de lo que actualmente se hace. Tenía muchos amigos entre ellos y pensaba que la forma de ayudarlos era en un nivel humano; siendo que vivía en una zona donde había una gran población, Dan tenía probablemente más conocimiento de sus problemas que cualquier persona que viva en una gran ciudad.

 

Muchas de sus canciones son su tributo a la espiritualidad de los Americanos Nativos, música dedicada a nuestros hermanos y hermanas Americanos Nativos o para cualquiera que viaje por el sendero del amor como opuesto al sendero de la conveniencia. Tenía mucha cercanía con esta particular espiritualidad. Pensaba que su forma de enfocar la espiritualidad está más próxima de los Americanos Nativos por el aprecio y unidad con la naturaleza.

 

Pensaba tristemente lo que la raza blanca ha olvidado. Sus pies han sido separados de la tierra: hacemos construcciones de cemento y nos introducimos en pequeñas cajas rectangulares con luz y calor artificial y hemos sido aislados de la fuente de nuestra creación y esto para él era sumamente importante de recuperar.

 

Tenía muchos amigos entre los Americanos Nativos y observaba, especialmente entre la gente joven, que les resultaba cada vez más difícil mantener las formas tradicionales. Cada vez más gente joven era asimilada dentro de la cultura del hombre blanco y estaban perdiendo su herencia y pensaba que es una pena porque ellos poseen un hermoso patrimonio que necesita ser preservado.

 

 

Dan Fogelberg Sometimes A Song

 

 

 

En el año 2004, Dan se enteró que tenía cáncer de próstata en etapa avanzada. Conocida la noticia, recibió una avalancha de manifestaciones de solidaridad y apoyo por parte de sus seguidores. Dan les dio la gracias indicándoles que estaba muy seguro que el amor y las oraciones que habían sido dirigidas a él de todas partes del mundo, tendrían un tangible y potente efecto sanador.

 

Asimismo, le dio las gracias desde el fondo de su corazón a los fanáticos de su música ya que en verdad era abrumador y una lección de humildad el darse cuenta de cuántas vidas habían sido tocadas por su música de manera tan profunda todos estos años.

 

Luchó con tesón y parecía tenerlo controlado; finalmente perdió la batalla de la enfermedad, pero es seguro que ha desentrañado el misterio de la muerte a través del sentido de la vida, encontrando las respuestas que sólo el corazón puede conocer. Dan murió de cáncer de próstata el 16 de Diciembre 2007 en su hogar en Maine con su esposa Jean a su lado.

 

Dan Fogelberg y su esposa Jean

 

 

 

Cuando la música calla, el ser humano queda privado de la cadencia de su guión estético. Su tiempo se afea. El silencio, en el estrépito de la nada, nos sobrecoge y empequeñece. La vida deriva en anodina sin arte, sin sentimiento; mas es imposible acallar sentimientos, baldío el intento destructor del ingenio.

 

Afortunado aquel que puede enmascarar en el arte su frustración y tornarla en deleite de los demás, aunque sea a costa de su sufrimiento. Porque ése padecer no es estéril ni lacerante, sino fértil y liberador.

 

Dan, amigo de buenas causas sin estridencias ni proselitismos estúpidos e interesados, nos ayudó a diluir llantos, sinsabores, impotencias y melancolías en sus melodías balsámicas; a curar desamores en la resignación, aliviar tristezas, vencer indiferencias. Romántico sin remedio ni empalago, nos ayudó a descubrir las facetas ocultas del cariño, a aceptarlas con naturalidad.

 

No puedo negar mi admiración por Dan Fogelberg, sus canciones, sus letras y su filosofía de la vida. Hace algunos años, en un momento de mi vida en que aquello que nunca tuvo raíces se derrumbaba, me encontraba caminando y entré al club de video, me acerqué a la sección de videos musicales y alquilé un concierto en vivo de un cantante que no conocía. No sabría explicarlo pero aquella música me daba un nuevo aliento, de alguna manera me mostraba que había una nueva oportunidad para volver a empezar, desde entonces no he dejado de escuchar su música .

 

Se suponía que Dan estaría a nuestro lado. Era como un familiar al que no se echa de menos porque se siente cerca aunque no se le vea con regularidad. Lo sentimos muy a nuestra vera, en sus canciones, en su poesía, en su pintura pero sobre todo, en la soberbia dimensión humana esculpida en haz de luz en pos de la perfecta sencillez.

 

Recopilado por Elias Benzadon

 

Dan Fogelberg 

 

 

Era hijo único, solo y lleno de inocencia, un hijo de ebanista

Sus manos estaban destinadas para diversos trabajos

Y su corazón era sabido a ninguno de ellos

Él dejó su hogar, vino en solitario camino

Y me dio un regalo que sé que nunca podré devolver

Un hombre de música, reservado; se negó a un destino simple

Él intentó ser soldado una vez

Pero su música no podía esperar

Él ganó su amor con disciplina; enorme, con manos de terciopelo

Sus medios apacibles de modelar almas

Me tomaron años poder entenderlos.

 

Las vidas de mis hermanos fueron diferentes; ellos recibieron otro llamado

Uno se fue a Chicago, el otro a Saint Paul

Yo estoy en Colorado, cuando no estoy en algún hotel

Realizando la vida que escogí y creo conocer tan bien.

 

Te agradezco por la música y por las historias de camino

Te agradezco por la libertad cuando llegó mi hora de partir

Te agradezco por la amabilidad cuando conseguiste resistencia

Y, papá, no pienso haberte dicho «Te quiero» tan cerca

 

El líder de la banda está cansado y sus ojos se están haciendo viejos

Pero su sangre corre a través de mi guitarra y su canción está en mi alma

Mi vida ha sido una pobre tentativa de imitar al hombre

Soy apenas el legado viviente del líder de la banda.


Dan Fogelberg «Leader Of The Band»

 

 

The Living Legacy

 

 

Simplemente tienes que seguir tus instintos y hacer tu mejor trabajo. Para bien o para mal, yo siempre seguí mis instintos. No hay duda en mi mente o en mi corazón que todo lo que hice es exactamente lo que quería hacer.

 

En las ciudades hay millones de personas que tienen sueños pero el tráfico es tan pesado que no podemos oírlos llorar. Hay un cielo en la tierra que muy pocos encuentran aunque los mapas están en tu alma y las rutas están en tu mente.

 

Cuando te acuestas en la grama con las estrellas enfrente de ti, puedes sentir toda la extensión de la belleza y la gracia. En las tierras vírgenes, el hombre es un invitado inoportuno, pero es ahí donde me encontré a mí mismo y es ahí donde me sentí bendecido.

 

Deja que tu fe sea tu fuerza y tu amor sea la estrella que te guíe.

  

Me he dedicado a esta profesión por mucho tiempo. Es lo que hecho siempre. Supe a corta edad lo que quería hacer y he sido bastante afortunado de vivir este sueño.

  

Mi iglesia es el bosque, mi iglesia es el océano, mi iglesia son las tierras vírgenes. Es ahí donde voy para comunicarme con el Espíritu del Creador.

 

De aquí a veinte años, me veo a mí mismo explorando tierras vírgenes que no haya tenido aún la oportunidad de arañar la superficie. Si tuviera la oportunidad de hacer todo de nuevo, no sería mucho lo que me gustaría cambiar. He sido grandemente bendecido de poder vivir la vida que tengo y estoy sumamente agradecido por ello.

 

 Hay una calma en el ojo de cada tormenta. Hay una luz en las profundidades de tu oscuridad. ¡Déjala brillar!

 

Dan Fogelberg

 

Dan Fogelberg y su esposa Jean

 

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