ATRAPADO ENTRE EL ANHELO DE AMOR

 

 

 

 

La esencia de la grandeza radica en la capacidad de optar por la propia realización personal en circunstancias en que otras personas optan por la locura.

 

Siendo la muerte una propuesta tan eterna y la vida tan increíblemente breve, pregúntate a ti mismo: ¿Debo evitar hacer las cosas que realmente quiero hacer?, ¿Viviré mi vida como los demás quieren que la viva?.

 

Es en la culpabilidad donde despilfarras tus momentos presentes al estar inmovilizado por causa de un comportamiento pasado. Es en la preocupación donde te mantienes inmovilizado ahora por algo que está en el futuro y en el que a menudo no tienes ningún control.

 

Ya mires atrás o adelante estás malgastando el momento presente. Empieza a mirar el pasado como algo que jamás puede modificarse, sientas lo que sientas respecto a él.

 

Acepta en ti mismo cosas que tú has escogido pero que pueden disgustar a cierta gente. Pregúntate a ti mismo lo que estás evitando en el presente por culpa del pasado.

 

Ve tus momentos presentes como un tiempo para vivir, en vez de obsesionarte por el futuro. El futuro se construye presente a presente.

 

La esencia de lo nuevo es el contrario a la seguridad. Sólo los inseguros ansían la seguridad de permanecer en áreas que conocían, en no aventurarse a lo desconocido.

 

Conviértete en el juez de tu propia conducta y aprende a confiar en ti mismo para tomar las decisiones del momento presente. Deja de buscar en las tradiciones y las normativas de toda la vida la respuesta adecuada. Canta tu propia canción de felicidad de la manera que escojas cantarla, sin preocuparte ni importarte cómo se supone de debe ser.

 

Dr. Wayne Dyer

 

 

Voy a alquilar una casa

A la sombra de la carretera

Me envolveré el bocadillo por la mañana

Y me iré a trabajar cada día

Y cuando caiga la noche

Volveré a casa a acostarme

Y cuando entre la luz de la mañana

Me levantaré y haré lo mismo

Amén

 

Quisiera saber qué ha sido de aquellos cambios

Que esperábamos trajera el amor

¿Fueron sólo los espasmódicos sueños

de un gran despertar?

Ya sé que el tiempo pasa,

Dicen que en un abrir y cerrar de ojos

Y cuando entre la luz de la mañana

Te levantarás y harás lo mismo

Amén

 

Atrapado entre el anhelo de amor

Y la lucha por el dinero

Donde cantan las sirenas, repican las campanas

Y el trapero martillea el guardabarros

Donde los veteranos sueñan con el combate

Profundamente dormidos en los semáforos

Y los niños esperan solemnemente al vendedor de helados

Afuera en el frío de la noche callejea el aspirante

Sabiendo que todas sus esperanzas y sueños

Empiezan y terminan ahí.

 

Ay, la risa de los amantes surcando la noche

Sin dejar a los demás otra cosa que la riña

Desgarrando el mundo con todas sus fuerzas

Mientras los barcos que llevan sus sueños

Se pierden de vista.

 

Voy a buscarme una chica

Que me enseñe lo que es reír

Y nos pintaremos los colores que falten

En nuestros respectivos sueños

Después nos pondremos gafas de sol

Y haremos el amor hasta quedarnos sin fuerzas

Y cuando entre la luz de la mañana

Nos levantaremos y volveremos a hacerlo.

Levántate de nuevo.

 

Voy a ser un idiota feliz

Y a luchar por el dinero

Donde los anuncios apuntan y reclaman

El alma y el corazón del consumidor

Y creeré sólo en aquello

Que el dinero pueda comprar

Pensaba que el amor podía ser un buen rival.

 

¿Estás ahí?

Reza por el aspirante

Que empezó tan joven y fuerte

Sólo para rendirse

 

Reza por el aspirante

¿Estás con el aspirante?

Reza por el aspirante

 

Jackson Browne «The Pretender»

 

 

 

La Vida te ha puesto en un callejón sin salida alguna.

No tienes adónde escapar. Sólo te queda entonces sufrir.

No pretendas rehuírlo. Al contrario busca tu dolor.

Siéntelo. Mastícalo, disuélvelo en tu saliva y trágalo,

asimílalo, hazlo parte de ti.

Siente las paredes de tu corazón desprenderse.

Siente los músculos desgarrarse de tus huesos.

Vive la desintegración de tu ser por el dolor.

Siéntete un desecho. Un par de sandalias viejas arrojadas

a la vera del camino por un caminante cansado.

Una botella de alcohol arrojada a la basura por un borracho sin destino.

Algo insignificante como lo que realmente somos.

Llora, blasfema a tu Dios y quema sus imágenes si es necesario.

Escucha el silencio de tu soledad. Estás solo en el mundo.

Nadie podrá hacer nada por ti. Estás perdido y desvalido. Deshecho.

Una vez más, desintegrado en la adversidad.

Llega al fondo de tu tormento.

Muere en cada célula de tu cuerpo.

 

Pero durante tu calvario, sólo una cosa:

un fina hebra roja que recorra tu columna de principio a fin.

Que algo, un mínimo de conciencia y dignidad quede encerrada en ese espacio.

 

Y cuando hayas tocado fondo, tu cuerpo liviano subirá a la superficie

y podrás tomar aire nuevamente.

Verás que los engendros crispados que viste en el camino al abismo

ya no existen en tu regreso a la luz.

No desesperes. Tardarás algo de tiempo en volver.

Lo importante es que llegarás.

Pase lo que pase, encierra en tu corazón la fe en ello.

Llegarás.

 

Lucas Estrella Schultz

 

 

 

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